jueves, 3 de mayo de 2007

¿Y mañana qué me pongo? (Despedida de segundo 2007)

Ya llegó otro año más y otro curso más que se nos va... ¡y van cuatro! Parece mentira... y además quienes se van son mis primeros niños de tutoría, ¡me va a dar una penita! (No es ironía, es sentimiento del bueno).
Chicos, espero que os vaya genial en la vida y que no perdamos el contacto... Echaré de menos veros por los pasillos y sonreírnos de vez en cuando al cruzarnos...
Ya es casi de noche y se va otro día lleno de pequeños momentos que lo hacen grande, como cada día. Me da vértigo (como diría Ismael Serrano) ver cómo pasan los días, los meses, los años... que nunca van a volver y que me van a dejar chispas de experiencia, de sabiduría (preciosa palabra), y alguna que otra cana que ya empieza a asomar (pero nada que no se arregle con un tirón, no problem). Como dijo alguien, los treinta me han llegadoo en el peor momento de mi vida, podrían haberse esperado un poquito a que terminara algún asunto pendiente... En fin, lo mejor será mirar para adelante sin pensar en lo que pudo ser y no ha sido y en lo que podrá ser (seguro, seguro, seguro...)
Jo, qué machadiana me he vuelto, me pasa cada año por estas fechas. Ahora son mis alumnos quienes me hacen mayor, mañana serán mis hijos... Es un sentimiento dulcemente doloroso, extrañamente nostálgico, porque mañana recordaré un ayer ilusionado, soñador, que una vez fue mío y que desapareció en la noche de los tiempos. Si no fuera así viviría otra vida que no sería esta vida. Quizás sería más cómoda, con menos preocupaciones, pero, ¿sabes? no sería lo que ahora soy.

No hay comentarios: